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13
Jun

Romería rural de La Mancha

El barrio de La Mancha de Icod de los Vinos salió de romería en honor de San Isidro Labrador. Veintisiete años de tipismo y folclore de un núcleo poblacional volcado con las esencias mismas de su devoción religiosa y en las expresiones más genuinas de sus raíces. Uno de los organizadores de este acontecimiento festivo icodense, Jaime de Paz, dio a conocer los datos más significativos de esta convocatoria que se sustancian en el desfile de ocho carretas grandes, doce carros engalanados y catorce agrupaciones folclóricas.

Así las cosas, según la organización participaron activamente 300 personas. A este cifra hay que añadir las parrandas de los familiares y de amigos que bien desde su terrazas y patios o en ventorrillos le conferían un aspecto especial a este festividad popular. Esta circunstancia da una idea de la implicación de gran parte de la sociedad icodense en sus costumbres y tradiciones.

El desfile de carretas y carros, parrandas y agrupaciones folclóricas discurrió por el trayecto de costumbre. Unas 15.000 personas (a lo largo de toda la jornada festiva) se dieron cita en esta romería que recorrió dos kilómetros de distancia. Previamente, tuvo lugar la celebración de los actos religiosos en honor de San Isidro Labrador en los locales de la nueva iglesia en construcción, después de que el Santo fuera subido hasta Casa Manolín, para luego emprender su recorrido. Una fiesta que se inició pasado el mediodía, y que en sus postrimerías fue pasada por el agua de la lluvia.

Su capacidad de convocatoria, consolida al barrio de La Mancha como referente del tipismo sustentado en la sencillez y el trato directo con la gente, sin grandes artificios. Espectáculo, religiosidad, compromiso con la tierra, y dedicación definen esta celebración no sólo en Icod de los Vinos sino en el resto de las comarcas del Norte de Tenerife, al menos en lo que a núcleos urbanos del entorno rural se refiere, como son el caso, por citar unos ejemplos, como La Florida (La Orotava), Tigaiga (Los Realejos), que son las más madrugadoras del calendario, ambas tienen lugar en enero. No que decir tiene los auténticos acontecimientos de masas protagonizados por las romerías de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, de La Orotava y Los Realejos, Tacoronte, San Marcos Evangelista, de Tegueste y San Benito Abad de La Laguna.

En una romería que se precie no puede faltar la buena comida, el buen vino y la generosidad de los magos y magas que deleitan al público con sus viandas y sus canciones más representativas del folclore de las Islas. Una romería que nace del pueblo, movido por su devoción a San Isidro.

El alcalde de Icod de los Vinos, Juan José Dorta, acudió a la romería, a título particular, al igual que ediles de la oposición de Coalición Canaria, encabezados por el ex alcalde nacionalista, Diego Afonso Guillermo.

Las romerías se pueden agrupar por categorías, en función de los elementos que las compongan: es decir, carretas tiradas por yuntas de bueyes o ganado vacuno; carros arrastrados por mulos o burros; caballos, rebaños de cabras estrictamente. Otras combinan la tracción mecánica y animal o simplemente usan vehículos principalmente sin ninguna clase de ganado y si participa, es meramente anecdótico.

La Romería de San Isidro de La Orotava es la guardiana de las tradiciones y del tipismo, no en vano su prestigio es reconocido en el mundo desde que el Liceo Taoro emprendió su etapa moderna en 1936 y que este año tendrá lugar el 3 de julio.

Fuente: El Día